Acabo de terminar la meditación «Infierno» de los ejercicios de 30 días del Padre Lombardo. Mientras escuchaba, recordaba a uno de mis libros preferidos «La Divina Comedia» de Dante y pensaba cómo esta maravillosa obra podía servir para la «Composición de Lugar» de la meditación. He aquí que el P. Lombardo termina su meditación con la famosa inscripción que Dante ve en la puerta del Infierno. Aquí quiero compartirla en una hermosa traducción en verso al castellano: «Por mí, se va a la ciudad doliente; por mí al abismo del torrente fiero, por mí a vivir con la perdida gente. La justicia a mi Autor movió severo; me hicieron el Poder que a todo alcanza, el Saber Sumo y el Amor Primero. Antes de yo existir, no hubo crianza, ya eterna sólo, y eternal yo duro, ¡oh, los que entráis aquí! ¡dejad toda esperanza!